Hace entre 225 y 201 millones de años, durante el Triásico Tardío, el mundo era un lugar muy distinto al actual. Los continentes estaban unidos en una inmensa masa de tierra llamada Pangea, y en las frondosas arboledas que mucho tiempo después se convertirían en el Parque Nacional del Bosque Petrificado, en Arizona (EE.UU.), la vida ensayaba formas que hoy nos resultarían, cuando menos, desconcertantes. Un excelente ejemplo es un pequeño animal que corría entre los árboles. Si pudiéramos verlo, diríamos sin dudarlo que se trata de un dinosaurio corredor parecido a un avestruz. Pero estaríamos completamente equivocados. En realidad, era uno de los tatarabuelos de nuestros actuales cocodrilos. Un equipo de expertos del Departamento de Biología de la Universidad...
Ver Más