No se trata de una metamorfosis táctica, sino de matices concretos a los que Almeyda les ha ido haciendo hueco en su libreto para cimentar un Sevilla más sólido, con una creciente querencia al orden, a preferir que no pase nada en el partido antes que quedarte sin botín por asumir riesgos. Será o no un planteamiento más conservador hacia el que ha evolucionado el entrenador, aspecto éste también discutible porque el Sevilla se encuentra entre los ocho conjuntos más realizadores del campeonato con 35 goles, pero no cabe duda de que hay un giro palpable en el juego hacia un estilo que, manteniendo sus líneas maestras, es más pragmático y reactivo, y encuentra mejores resultados. Tras el empate en...
Ver Más