La tensión en Oriente Próximo está sacudiendo los mercados internacionales y amenza con impactar de forma directa en el bolsillo de los españoles. «Esta guerra ya desborda lo bélico y alcanza lo económico», advirtió el lunes Javier Ruiz, periodista y presentador de 'Mañaneros 360' en TVE. El detonanto la respuesta de Irán a los ataques de Estados Unidos e Israel bloqueando el estrecho de Ormuz, uno de los puntos neurálgicos del comercio mundial de crudo. «Irán se enroca, apuesta por la línea dura, a la que va a durar y resistir. Y eso se va a traducir ya no en una crisis bélica, sino en una crisis económica», insistía Ruiz. Como consecuencia, el precio del petróleo curzó esa jornada una frontera que no se veía desde 2022, cuando Rusia comenzó su ofensiva en Ucrania. Tanto el Brent como el West Texas Intermediate (WTI) superaron ayer los 100 dólares por barril y rozando los 120. Esta situación, destacó Ruiz, «no es ni habitual ni normal». «El precio del petróleo ha llegado a marcar no 100, que era nuestro gran temor, sino 120 dólares el barril. Ha llegado a experimentar una subida de casi el 90%. Es literalmente casi duplicar el precio desde que empezó el conflicto», recordó. En España, los carburantes también se han disparado . La gasolina 95 ha pasado de 1,49 a 1,65 €/L en apenas días, un aumento cercano al 10%. El diésel sube aún más: de 1,47 a 1,75 €/L, tras un encarecimiento que roza el 20%. Además, advirtió de que las previsiones no son muy halagüeñas. En este sentido, citó al grupo de banca de inversión y de valores Goldman Sachs, cuyos informes alertaban de que el impacto actual es 17 veces superior al que provocó la invasión rusa de Ucrania en 2022. De esta forma, si no se resuelve el conflicto, los analistas calculan que el precio del crudo podría dispararse hasta los 150 dólares por barril antes de que termine el mes. A esta preocupación se sume que el impacto del conflicto no se está limitando al precio del crudo, sino que el bloqueo y la inseguridad en el estrecho de Ormuz están paralizando rutas marítimas clave para el comercio internacional. «Un solo barco se ha atrevido últimamente a cruzar el Estrecho de Ormuz: y fue bombardeado», explicó Ruiz. El resultado ha sido una parálisis progresiva del tráfico marítimo en una de las arterias comerciales más importantes del planeta. «Ya no es un problema solo de petróleo, esto ahora mismo para todas las mercancías. Con el tráfico al 90% empezamos a tener problemas en el tráfico de chips, en el de fármacos que vienen desde Asia y problemas en alimentos. De hecho, dos de las grandes navieras del planeta, MSC y Maersk, han cerrado todas sus operaciones en Emiratos, Omán, Irak, Kuwait, Catar, Bahréin y Arabia Saudí», concretó. Estas interrupciones han comenzado ya a reflejarse en el coste del transporte marítimo y, por tanto, en el precio de los productos. «Cualquier mercancía aumenta un 45% el precio del porte desde Asia. Esto significa que traer chips es un 45% más caro, traer alimentos, un 45% más caro», detalló Ruiz, quien subrayó también un dato que muchos desconocen: «El 90% del azafrán del planeta viene desde Irán y también fármacos». En paralelo, las materias primas clave para la agricultura también se están encareciendo. Este es el caso de la urea, un fertilizante fundamental producido en países de la región. «Tuvimos una subida en los años de la guerra de Ucrania en la urea o el carburante y la estamos empezando a replicar. Los carburantes suben un 18, la urea, que se produce en Arabia Saudí, Catar e Irán, ahora mismo un fertilizante clave, sube un 25%», expuso el comunicador. «Lo que tenemos es un problema que empieza en el petróleo y acaba en el supermercado y que pasa por supuesto por el surtidor», concluyó.