La guerra en Irán ha impactado durante la primera semana de hostilidades en el bolsillo de los españoles. Los primeros que lo han notado han sido los conductores, con subidas en los carburantes que se gan mantenido durante los últimos 10 días sin descartar que el precio de la gasolina y el diésel llegue a los dos euros por litro. Se espera que durante este periodo de guerra la inflación suba y eso repercuta en la cesta de la compra y en otros muchos productos y servicios. Pero los analistas insisten en que todo depende la incertidumbre. Donald Trump anunció este lunes que la guerra en la región está «prácticamente terminada». Solo ese anuncio ha provocado que el barril Brent bajara a los 90 dólares tras un día en el que se traspasó al barrera de los 100. Los mercados se han despertado este martes aliviados por el anuncio, pero la realidad es que la incertidumbre se mantiene hasta que no cesen completamente los ataques. En ese diagnóstico coincidió también el economista Gonzalo Bernardos durante su intervención en 'LaSextaXplica' el pasado sábado. El también profesor lanzó un mensaje rotundo: «Vamos a ser más pobres, no sabemos ni por cuánto tiempo ni en qué cantidad». Para Bernardos la claves es saber «cuándo Trump se aburrirá y dejará la guerra», aunque no cree que la inflación llegue a subir al 10,8% como ocurrió en julio de 2022, precisamente por ese factor. Y añadió: «Si la guerra es corta esto es un resfriado, si la guerra es larga prepárense que el bolsillo les dolerá». En cuanto a las medidas que ya se estudian en el seno de los gobiernos ante los temores de que el conflicto se enquiste como las ayudas a los combustibles o las bajadas del IVA, Bernardos se mostró «rotundamente» contrario a lo segundio: «Estoy en contra que los que ya ganan mucho que son las empresas ganen más».