Una extrabajadora de Funeraria Castellana, quien ocupó el puesto de recepcionista y encargada de la cafetería del tanatorio viejo en Valladolid entre 2005 y 2006, ha ratificado que durante el tiempo que prestó allí sus servicios llegó a oír entre los empleados la palabra «reciclaje», un término del que inicialmente desconocía su trasfondo pero que más tarde le explicaron que consistía en dar el «cambiazo» a los ataúdes para, antes de su cremación, sustituirlos por otros mucho más baratos. En la segunda jornada de testificales por el juicio del 'caso ataúdes' que se sigue en la Audiencia de Valladolid, la citada testigo, Sara Martínez Peña, ha ido todavía más allá y ha apuntado que esa práctica era sobradamente conocida por...
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