El caos perfecto en Nervión
El Sevilla continúa atrapado en el bucle de la mediocridad a la baja. Durante el último mes, el conjunto hispalense ha perdido los cuatro partidos que ha disputado, con eliminación copera incluida. El efecto Matías Almeyda, que propició una buena serie de resultados en septiembre, parece haberse disipado. Desde la goleada en casa ante el Oviedo, el equipo ha retornado a aquella versión impotente de la temporada pasada, cuando todo lo que podía salir mal acababa peor.