La disolución por decreto de la Anmac, para volver al cuestionado Renar bajo la órbita de Patricia Bullrich, borró toda la política de control de armas en la Argentina. Para los especialistas, significa un retroceso de 50 años y abre un escenario con “más femicidios, suicidios y accidentes en los hogares, profusión de armamento para el crimen y hasta la posibilidad de masacres escolares”