La cartera de Desarrollo Social fue eliminada del organigrama del Estado. Su reemplazo por Capital Humano no fue solo un cambio de nomenclatura. Áreas enteras dejaron de existir o perdieron jerarquía, devaluando las políticas de seguridad alimentaria, salud, educación, género, economía social y agricultura familiar. La reducción de las personas y familias a la figura de agentes individuales que operan en el mercado.