El avión que generó el escándalo de las valijas sin control no aterrizó solo una vez en Buenos Aires. En realidad, hizo siete viajes, que también deberán ser investigados por los fiscales. En el medio, el dueño del avión, Leonardo Scatturice, flamante propietario de Flybondi, firmó negocios multimillonarios con Economía y la SIDE, que lo contrató para que hiciera lobby de Milei ante el gobierno de Trump.