Por qué debes ver ‘No nos moverán’, la película que representará a México en los premios Oscar
Una reflexión poderosa e íntima sobre las heridas perdurables de la masacre de Tlatelolco ocurrida en la Ciudad de México el 2 de octubre de 1968 sólo diez días antes de las Olimpiadas, y que por mucho, es uno de los acontecimientos más significativos y trágicos de la historia moderna del país, la película “No nos moverán” enfatiza cómo esos ecos del pasado resuenan y cambian el presente de los afectados.
La ópera prima del director Pierre Saint-Martin Castellanos tuvo su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara, donde ganó los premios a Mejor Película Mexicana y el Premio del Público. Posteriormente, recibió cuatro Premios Ariel: Mejor Ópera Prima, Mejor Guion, Mejor Actriz y Mejor Actor Revelación.
Además, “No nos moverán” representará a México en la 40ª edición de los Premios Goya a realizarse el 28 de febrero en Barcelona, España, así como en la 97ª edición de los Premios Oscar, que tendrá lugar el 2 de marzo, en Los Ángeles.
Filmada en blanco y negro, esta tragedia con tintes de comedia tiene como protagonista a Socorro (Luisa Huertas), una abogada jubilada obsesionada con encontrar al militar que mató a su hermano durante las protestas estudiantiles del 2 de octubre de 1968, cuando estudiantes universitarios que exigían democracia y justicia fueron brutalmente reprimidos por las fuerzas gubernamentales en la Plaza de las Tres Culturas de la Ciudad de México.
Casi seis décadas después, su obsesión de toda la vida ha tensado sus relaciones con su hermana, Esperanza, y con su hijo, Jorge. Cuando surge una nueva pista, Socorro se embarca en un arriesgado plan para vengar la muerte de su hermano, poniendo en peligro a su familia, su legado y su propia vida.
Inspirada en la propia madre del director, “No nos moverán” aborda la nostalgia y el duelo con humor y profundidad emocional para confrontar las injusticias persistentes del pasado y reflexiona sobre cómo las heridas de la violencia política repercuten a través de las generaciones, reflejando el trauma colectivo y la resiliencia de una nación que aún se enfrenta a su historia.
“El ‘68 fue una cosa que me atravesó”, confesó Pierre Saint-Martin Castellanos a La Voz en una entrevista, destacando que su descubrimiento del movimiento fue a través de la película “Rojo Amanecer”, estrenada en 1989, dirigida por Jorge Fons y en cuyo elenco figuran actores como Héctor Bonilla, María Rojo y los hermanos Demián y Bruno Bichir, además de el libro, “La noche de Tlatelolco: Testimonios de historia oral”, de la escritora y periodista Elena Poniatowska.
En dicho libro se incluye una fotografía de dos soldados que someten a un estudiante. “Esa fotografía me trastocó”, añadió Saint-Martin Castellanos. “Pensé en cómo esa fotografía podría ser el último vestigio de un hijo, de un hermano”.
De ahí que, inspirándose en esa imagen, el director mezclara lo que podría haber sido la historia detrás de ella con una cuestión personal y familiar: alrededor de esas fechas, falleció un hermano de su mamá, con tan sólo 17 años de edad. Si bien su tío no militó en el Movimiento del ‘68, falleció en un acto violento.
“No podía dejar de pensar en mi madre, que se sentía culpable por no haber podido ayudar a mi tío. Se me ocurrió hacer como una una mezcla entre una cuestión social y un recuerdo familiar y quise hablar acerca de las personas que se quedan con ese dolor y cómo, a través de la nostalgia, podíamos hablar acerca de los de las personas que habían vivido ese suceso y que habían perdido a sus seres queridos”, describió el realizador.
Eligió a su protagonista, Luisa Huertas, quien es una actriz mexicana con una carrera de décadas y que, entre sus dotes actorales, posee una gran templanza, carácter y una poderosa voz, no solo por su trayectoria, sino también porque tenía similitudes con su mamá.
“Encontré en Luisa a una persona con mucho carácter. Cuando encuentras a una persona que tiene muchos matices emocionales, actorales y personales, con ambos polos bastante sólidos, además de su talento no inigualable. Es una persona muy generosa que entregó por completo el proyecto, con una ópera prima, y que hizo el gesto de confianza de contar con una actriz como ella; casi que vas al set solamente a ver cómo interpreta”, recordó.
Sobre los premios, las nominaciones y que “No nos moverán” sea la película que representará a México en los Oscar, Saint-Martin Castellanos puntualizó que es un orgullo para todo el equipo que intervino en ella y que hablan de cómo “No nos moverán” logró conectar no sólo con los críticos sino con el público.
“Creo que tiene que ver con una cosa que nos propusimos mucho el equipo: que fuera lo más honesta posible, que se cuente desde el dolor, desde la frustración, que son cosas que creo que luego no se colocan mucho en la pantalla o se tratan de regular. A mí me gusta hablar de eso, de cómo desde la insensatez del dolor y de la furia, que también es muy imbécil, pero que habita mucho en nosotros”, explicó.
El mérito se lo da sobre todo a sus actores, que destacaron, crearon lazos y uniones para darle esa veracidad palpable a “No nos moverán”, que, incluso en su escena final, plasma el ciclo de la vida. “Está contenida mucha intimidad”, aseguró Saint-Martin Castellanos.
“No nos moverán” ya está disponible en las plataformas Hulu y Disney+.