Llega septiembre. Me pilla en el campo , amontunado, currando como un condenado pues son tiempos duros para el humano y el divino: el pienso anda caro, el gasoil más. Del heno y la paja ni hablemos. Los becerros valen como siempre y un mosquito ha venido de la mano de la resurrección Pedro Sánchez y en lugar de quedarse con él en La Moncloa está machacando a cervunos y limusinas. Noticia Relacionada opinion Si Cuando la propiedad privada y la caza conservan Antonio Notario Gómez El libro 'Patrimonio natural y propiedad privada en España' recoge hasta 43 ejemplos Extremadura, Andalucía y La Mancha han recibido una patada en las ingles que los camiones de retirada de cadáveres no han...
Ver Más