Como no podía ser de otra manera, el Partido Popular mostró ayer su apoyo pleno al recurso presentado por el Gobierno ante el Tribunal Constitucional, que tras largas horas de deliberación determinó de fondo no condicionar la adopción de medidas (en esencia: prohibir la investidura telemática, el voto delegado y el voto presencial, porque de personarse en el Parlament sería arrestado y puesto a disposición judicial de inmediato) a la aceptación a trámite del recurso de impugnación de una acción preventiva. Conocida la respuesta, la dirección nacional del PP no solo ve "acertada la estrategia" de Mariano Rajoy. Además señala que, de no haber actuado de este modo, hoy Carles Puigdemont podría ser investido president de la Generalitat. Evitar el bucle El expresident fugado ha llegado al fin de la escapada, vaticina el Partido Popular. Su partida se ha terminado y "podrá ser prófugo o preso, pero nunca president". Y en estas circunstancias, donde "todo está abierto" -subrayó ayer Pablo Casado, vicesecretario y responsable de Comunicación-, el PP apoyaría la alternativa de Inés Arrimadas si los independentistas bloquean el Gobierno desde esta tarde.Pero antes, para llegar a un situación como ésta, explican fuentes populares, se tendrían que desvanecer otros escenarios que pasan porque Roger Torrent desconvoque el pleno -consciente de las consecuencias de incurrir en una ilegalidad-, y tras ello opte por un candidato limpio (sin pasado judicial). De no ser así, el desbloqueo solo podría salvarse con la reactivación de la candidatura de Inés Arrimadas, pues "es el partido ganador de las elecciones, los constitucionalistas tienen la mayoría de votos y, es el bloque más organizado". Para la formación de Rajoy, los de Albert Rivera no solo han de tener en cuenta la aritmética de los votos. "Ya veremos si se suman escaños o no, y ya veremos si en una situación de desgaste independentista, qué es lo que decide votar entonces la CUP". Además, no hay que despreciar los resultados, incluso si pierde Arrimadas. Felipe González -razona el PP- perdió la moción de censura contra Adolfo Suárez, pero el rédito político fue muy grande.