El profesor italiano Conte, candidato favorito de la coalición para ser «premier»
El 60 por 100 de los italianos es favorable a este gobierno populista, según una encuesta publicada ayer por el diario «La Repubblica». Se trata de un porcentaje que confirma el origen del voto del 4 de marzo: Una dramática protesta antisistema del electorado por las dificultades económicas y sociales que sufren tras la crisis iniciada en el 2008. En este contexto, el líder más apreciado por los electores es el líder de la Liga Norte, Matteo Salvini:con un 52 % de consenso. Con gran demagogia Salvini es el líder político que mejor está haciéndose intérprete de la rabia y protesta de los ciudadanos.
Está, por tanto, a punto de nacer lo que varios politólogos han comenzado a llamar un «laboratorio político». Es una experiencia inédita en Italia y en Europa, que anticipa ya tensiones y novedades políticas antisistema y contra las reglas de la UE. La preocupación en Europa es tal que ayer Francia lanzó una seria advertencia al futuro gobierno: «La estabilidad financiera de la eurozona se verá amenazada si el nuevo gobierno italiano no respetará los compromisos sobre deuda, déficit y consolidación de los bancos», señaló el ministro francés de Economía, Bruno Le Maire.
«Todos en Italia deben comprender que el futuro del país está en Europa y que hay reglas que se deben respetar», añadió Le Maire.
La advertencia francesa se produce después de que el líder del M5E, Luigi Di Maio, manifestara que se bloqueará la construcción del tren de alta velocidad Turín-Lyon, un viejo proyecto que arrancó en 1991 y que debía concluirse en el 2023. Según Di Maio, es un proyecto inútil y la alta velocidad no es una prioridad, saltándose así acuerdos suscritos con Francia y la Unión Europea. El líder de la Liga. Matteo Salvini, le respondió que sí se hará. No han llegado al gobierno y los dos líderes ya se pelean por un proyecto considerado clave para el desarrollo económico.