Borrell dice que los derechos humanos no son un asunto doméstico sino universal
Por ello Borrell se ha mostrado convencido, en la rueda de prensa que ha cerrado la reunión de ministros de Exteriores UE-Asia en Madrid, de que estos asuntos se pueden tratar con Pekín, aunque con "completo respeto".
El responsable europeo se reunió este domingo con el ministro chino de Exteriores, Wang Yi, con quien chocó en cuanto a la cuestión de plantear a Pekín cuestiones de derechos humanos, como la democracia en Hong Kong o la situación de la etnia uigur, de religión musulmana, en la región china de Xinjiang.
En unas declaraciones conjuntas, Wang recalcó que su Gobierno considera esos asuntos como una cuestión interna de su país, por lo que su planteamiento desde el exterior constituiría una "interferencia".
Borrell ha afirmado hoy que está "claro que, cuando tratas este tipo de cosas, entras en asuntos domésticos, pero los derechos humanos no son un asunto doméstico: son un asunto universal".
Aun así, aseguró que mantiene una "relación extraordinaria" con Wang Yi tras su período como ministro español de Exteriores, cargo que ocupó hasta finales de noviembre.
Borrell ha insistido en que no ve "ningún inconveniente" en plantear estas cuestiones ante Pekín, debido a las "grandes preocupaciones" de los socios europeos en la materia, pero siempre que se haga "con respeto" hacia China.