Coronavirus: mutación política
Mientras tanto, me quedo en el estado de alarma, ese con el que Gobierno engaña a España. Resulta ahora que dos meses después de su puesta en marcha tiene que ver su continuidad con cuestiones políticas y no sanitarias. Que alguien cualificado explique por favor qué tiene que ver una crisis sanitaria en la que muere gente, vamos por 28.000 fallecidos, con que se derogue o no una ley que regula las relaciones laborales. Que tendrá que ver la salud, con el reparto de fondos con el que no está de acuerdo Baldoví, por cierto con razón. Qué tendrá que ver la salud con reformas laborales y repartos de billetes me preguntó yo.
Y para rematar la economía, situación que amenaza con llevárselo todo por delante derechos incluidos. No se puede/debe confrontar términos como economía y salud pero el que diga que no están directamente relacionados miente. Más allá del discurso “buenista” y “progre” que sitúa los derechos por encima de sus coste económico habrá que recordar que ciertos derechos los podremos seguir disfrutando si los podemos soportar económicamente. Si no pregúntense porque un niño en España puede ir al médico, al colegio y vivir bien y uno en Uganda no. No se trata de distintos derechos sino de poder pagarlos o no. Así que tras más de dos meses de confinamiento o el país se pone en marcha o se termina la economía, y también los derechos.