Una alegría dentro del complicado momento que vive el comercio. Este puente ha superado las expectativas tanto de las grandes superficies como del pequeño comercio, que incluso el sábado recordó los tiempos precovid por la animada afluencia de compradores. Los centros comerciales, preocupados por el cierre de Madrid, han visto cómo visitantes de la provincia, del resto de la Comunidad y de Castilla-La Mancha suplieron a los madrileños en un puente tradicionalmente muy bueno para las ventas. Según algunas fuentes el domingo supuso un incremento de entre un 15 y un 20% en ventas con respecto a un día normal y este lunes las ventas fueron muy similares a las de un festivo normal.