España siempre se ha perfilado como líder europeo en asuntos relacionados con América Latina. Está claro por qué: con la historia colonial de España y la vasta población de expatriados en la región, España tiene una comprensión clara de los problemas en juego. Y, sin embargo, a pesar de toda la historia, las conexiones culturales y el deseo de orientar la política europea en la región, España y la Unión Europea no solo han fracasado en liderar la política contra las violaciones cubanas de derechos humanos; han sido cómplices de esas violaciones.
Hablar de complicidad puede parecer una acusación grave, pero la historia la confirma. Hasta ahora, la UE no solo ha demorado el despliegue de las sanciones europeas por la...
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