El seleccionador de Irak, el madrileño Jesús Casas, donó la recompensa que se le otorgó por ganar la Copa del Golfo, valorada en 8.000 dólares (7.300 euros) y un coche, a las familias de las víctimas de una estampida que tuvo lugar el jueves cerca del estadio donde horas después se disputó la final y a las de un accidente de autobús, tres días antes. en el que murieron siete aficionados iraquís.
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