Joana Sanz se ha convertido, sin quererlo, en uno de los testigos clave en el juicio a su todavía marido,
Dani Alves. Y es que la modelo ha asegurado que el futbolista llegó a casa la fatídica noche completamente alcoholizado. Y es precisamente eso, su estado, lo que su defensa quiere usar como atenuante para rebajar su condena.
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