Tras la derrota en el estreno ante el
Paris Saint Germain, el
Girona llegaba a Montilivi para vivir una jornada histórica, su primer partido de Champions League en casa, pero las cosas no fueron como se esperaban. Cayó el cuadro de
Míchel ante el
Feyenoord (2-3) en un duelo con muy mala fortuna, pues dos de los tres tantos fueron en propia portería, quedando de momento entre los peores como
Young Boys, Bratislava, Salzburgo, Estrella Roja, Sturm Graz, Leipzig y Milan, que tampoco han sumado tras dos partidos.
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