Buen inicio de la carrera hacia el sueño de la Champions de un Barcelona más fajador que brillante y que se mostró infalible ante puerta con una eficacia arriba descomunal. Opuso oficio y pegada
ante la propuesta roquera, con intensidad de vértigo, que puso en escena un Newcastle muy voluntarioso pero que no encontró la fórmula para someter la resistencia barcelonista, cimentada en el sacrificio defensivo y en la solvencia de ese porterazo que es Joan Garcia.
El Barcelona no desplegó su habitual juego, no estuvo brillante, pero supo domar la energía inglesa y resolver con un Rashford letal ante puerta, con un cabezazo académico y un golazo desde fuera del área por la escuadra para arrancar en Champions con un 0-2 y un notable.
Seguir leyendo...