Hace un tiempo, tener nuestro dinero ahorrado y protegido en el banco era lo más normal. Lo que el canon de buena conducta decía que teníamos que hacer. Sin embargo, con el paso de los años, los datos han evidenciado que esto puede convertirse en uno de nuestros mayores errores. Y es que, mientras todo está cada vez más caro, nuestro dinero no se mueve y ya no permanece protegido, si no estancado. La culpa de esto no solo la tienen los depósitos que no ofrecen rentabilidad, si no sobre todo la inflación. Lo que podíamos comprar con un dinero cuando lo metíamos en una cuenta bancaria ahora es más caro y, por lo tanto, permite un margen de maniobra inferior. Esto es así porque la inflación viene incrementando los precios de casi todo en, al menos, un 2%. Mientras que nuestro dinero, estancado, sigue siendo el mismo aunque pase el tiempo. Sobre esta paradoja habla el experto Antón Díez, General Manager de N26 en España y Portugal y creador de contenido digital. Este especialista en este tipo de cuestiones ha pasado por el podcast 'El sentido de la birra' donde ha explicado con un sencillo ejemplo lo que está sucediendo con nuestro dinero y, sobre todo, a nuestro alrededor. Pero va más allá, y es que recuerda que no solo nos empobrecemos nosotros por mantener estático nuestro dinero, si no que a la vez los bancos se enriquecen a nuestra costa. El dato más alarmante de todos los que aporta el especialista es el de la inflación. «Yo estaba mirando los datos de los últimos 30 años y la inflación acumulada es de en torno al 105%». Esto hace que los precios de las cosas se hayan disparado, pero que el dinero que permanece en el banco sin movimiento siga valiendo lo mismo. Es decir, con la misma cantidad compramos menos que antes. Así lo explica Antón Diez con este ejemplo: «Si tú tienes 10.000 euros en tu cuenta del banco y no te dan ningún tipo de interés, ellos probablemente esté generando al menos un 2%». Este es un dato muy importante, ya que aunque nosotros no lo hagamos, el banco sí se enriquece con nuestro dinero. «El banco habrá ganado dinero con esos 10.000 euros y tú no». Pero lo realmente sangrante, y que muchas personas no tienen en cuenta, es que nuestra posición en el mercado varía por un concepto básico de la economía. «De hecho, has perdido poder de adquisición que se llama. Es decir, lo que compraban esos 10.000 euros hace dos años no es lo mismo que lo que compran ahora. Entonces, tus 10.000 euros valen menos en términos de futuro». Esta es una enseñanzas que a muchas personas les cuesta entender, ya que no pierden dinero como tal, pero sí pueden hacer menos cosas con él. Y ahí es donde reside el problema. «Al final del año tendrás tus 10.000 euros, pero ha habido una inflación del 2,7% y has perdido poder adquisitivo». Para Antón la solución es clara, ya que hay que hacer algo con ese dinero. «En cambio, si tienes 10.000 euros y por lo menos los rentabilizas en el 2,7% pues tendrás 270 euros que te permitirán comprar lo mismo que hace un año». Por ello, este especialista recomienda siempre invertir de esta manera nuestro patrimonio, ya que permite tener ganancias, aunque sean pequeñas y lentas, pero al menos no perder por la inflación: «Ese es un poco el concepto de que el dinero con el tiempo va perdiendo valor. Eso está ahí y no son comisiones. Eso es que el dinero si no lo inviertes pues pierde valor».