Alberto Abalde: "Confiamos en el plan de Scariolo"
Tres Final Four ha disputado Alberto Abalde (15-12-1995, Ferrol) y en todas ha jugado al menos la final. Hace tres años levantó el título en Kaunas con la canasta de Llull. La cuarta llega este fin de semana en Atenas.
¿Tienen algo en común las Final Four que ha disputado?
Fueron muy diferentes. La de Belgrado se nos escapó por un punto frente al Efes y recuerdo tener que enfrentar una situación difícil para el equipo porque nos quedamos sin bases. Niguel Williams-Goss se lesionó en los primeros minutos de la semifinal y me tocó asumir ese puesto. Había muchos nervios por ser la primera. La de Kaunas fue muy, muy intensa con la canasta de Sergi, aunque no tuve mucho protagonismo por una lesión en el pie. Y la de Berlín estuvo muy igualada, pero la perdimos en los últimos instantes y recuerdo que estaba la familia. No tienen nada que ver cada una.
La de este año llega después de un curso intensísimo...
Sí, ha sido un disparate. La Final Four es un objetivo muy complicado, pero como estamos en el club en el que estamos cuando te pones la camiseta hay que ganar siempre. Ha sido la Euroliga más dura y de más nivel en la que he competido. Con más equipos, con más partidos, con más exigencia... Damos mucho valor a todo el trabajo que hemos hecho para llegar hasta aquí. Y ahora hay una oportunidad muy bonita delante.
¿Ha visto la serie del Valencia contra el Panathinaikos?
Sí, no vi el quinto partido, pero sí la mayoría. El «playoff» que han hecho ha sido espectacular, increíble. Cómo lo han levantado. Han hecho una temporada brillante y con un juego que todo el mundo en Europa está alabando. Juegan bonito, dan espectáculo, son vistosos, tienen un estilo muy definido y además con mucho éxito... van a ser un rival durísimo. Y no sólo atacan, saben defender, son intensos, suben líneas y son muy agresivos en el rebote de ataque. Eso nos va a obligar a trabajar mucho y más ahora sin nuestros dos hombres grandes. Controlar el rebote defensivo va a ser muy importante.
Antes de llegar al Real Madrid pasó por el Valencia Basket...
Fue una etapa muy bonita y es un club al que le tengo mucho cariño. Fue muy importante en mi vida tanto a nivel deportivo como a nivel personal. Me quedaron muchos amigos en la ciudad, en el club y cuando yo estuve ya se notaba la ambición del club por crecer con el impulso de la familia Roig. El Roig Arena, la Alquería, el proyecto deportivo... son un club muy ambicioso y esta temporada ya están codeándose con los mejores clubes de Europa.
¿Dónde puede estar la clave de la semifinal?
Será muy importante controlar el rebote defensivo. Ellos sacan muchas cosas de las segundas opciones. Habrá que tratar de controlar su ritmo de juego porque si juegan a la velocidad que quieren van a conseguir muchos puntos. Eso hay que limitarlo. Es fácil decirlo y la teoría es sencilla, pero luego plasmarlo es muy complicado.
¿Sueña con Jean Montero?
Bastante tenemos ya con lo nuestro, con la pérdida de los dos hombres grandes, y los ajustes que eso conlleva. Estamos muy focalizados en lo nuestro, pero sí que Jean Montero es un gran jugador y aunque se le defienda bien va a anotar seguro. Es una referencia para ellos, gran anotador, gran generador de juego... pero no podemos preocuparnos sólo de él. Hay muchos jugadores con peligro y capaces de generar mucho juego y luego hay otros que quizá no generen tanto, pero son capaces de aprovechar lo que producen los primeros. La fuerza del Valencia es el bloque.
¿Cómo se parchean las bajas de Tavares y Len?
Son bajas muy difíciles de sustituir porque por sus características físicas cambian la manera de jugar tanto del otro equipo como del nuestro. Son insustituibles, pero podemos ajustarnos entre todos y sentirnos arropados para tener esa ayuda que no nos van a dar nuestros hombres que siempre tapan muchos agujeros. Dando todos un paso más en defensa, subiendo líneas, haciendo un juego más rápido, con jugadores que aportan en diferentes posiciones, entre los que me incluyo... con todo eso intentaremos que las bajas se noten lo menos posible.
Quizá ante Valencia por el juego precisamente del equipo de Pedro Martínez no se los eche tanto de menos...
Se puede ver así, pero claro es que una de las virtudes de nuestro equipo es la fuerza que teníamos dentro. Es cierto que se puede enfocar de la forma positiva que apuntas y que también las bajas conllevan que el equipo saque otras virtudes que a lo mejor antes no eran tan visibles. La mentalidad con la que vamos es muy positiva, muy de ayudarnos entre todos y de ofrecer cosas diferentes a las que llevábamos haciendo todo el año. Confiamos en el plan de Scariolo y estamos preparados para sumar en los más mínimos detalles.
¿Sirven de algo los seis precedentes de este año, con 4-2 para el Madrid?
Eso, y la final de la ACB del año pasado, sirven para tener muy claro quién vamos a tener enfrente.