Colombia vive inmersa en una guerra que lleva décadas golpeándola. La guerra de la cocaína, que ha dejado miles de muertos, de familias rotas, de miseria precedida por una etapa efímera de lujo y prosperidad, transformada en una espiral de codicia, violencia y corrupción, además de decenas de películas y series, convirtiendo a los grandes capos, como Pablo Escobar, en iconos. Líderes que, una vez muertos, fueron sustituidos por otros, y estos a su vez por otros. Porque esta guerra no la puede ganar sola Colombia, necesita que la ayuden. Y es más, hay quienes responsabilizan al mundo de no frenarla, de no poner fin a su principal motor: el consumo. Según el informe anual de la Junta Internacional de...
Ver Más