No siempre se tiene el gusto de escribir de personas que fueron grandes por sus hechos o méritos. Más aún en semanas como estas, donde la corrupción parece un modo de vida. Así lo fue para nuestro protagonista de hoy, don Fernando Muñoz y Sánchez, Duque de Riánsares y posteriormente Duque de Montmorot, por obra y gracia de Napoleón III . De Tarancón, Fernando Muñoz nació en 1808. Hijo de estanqueros y destinado a heredar el negocio familiar, muy pronto se vio seducido por la Corte de Madrid, a la que llegó muy joven para alistarse en la Guardia de Corps, el regimiento encargado de la protección de la Familia Real. Aquello de estar en el lugar oportuno en el...
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