El PP sofoca el debate de la moción de censura y se centra en la ofensiva parlamentaria
Sofocado queda el debate sobre la moción de censura. Como publicó LA RAZÓN, Alberto Núñez Feijóo no piensa dar un paso al frente cuando ni siquiera hay un horizonte claro de la corrupción que aflige al Gobierno en todos sus niveles. Busca el «momento procesal oportuno» para presentar una moción de censura, aunque sabe que sería para perderla. En realidad, no queda del todo claro que vaya a hacerlo.
La semana pasada, el Partido Popular avivó más de la cuenta un debate que, vista la reacción de Junts, se le terminó volviendo en contra. Por eso, en la cúpula vuelcan toda la estrategia en la ofensiva parlamentaria con varios frentes.
En primer lugar: las preguntas parlamentarias por escrito. En la sede nacional hay instalada una suerte de «comisaría» con un equipo de personas que estudia, uno a uno, cada documento judicial que sale a la luz. El PP está personado como acusación popular en la mayoría de causas que afectan al Gobierno. Por lo que recibe en tiempo real cada sumario, cada informe.
A partir de ahí, traslada sus propias indagaciones a las Cortes. En el Senado tiene dos comisiones de investigación y en el Congreso cuenta con la posibilidad de registrar preguntas escritas como las que hoy desvela este periódico.
Además, el PP se sirve de otras bazas con las que cuenta, como la mayoría absoluta en el Senado, que le permite el control de otras comisiones parlamentarias, donde puede forzar convocatorias como la que tendrá lugar el próximo jueves, cuando ha llamado a la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, que acudirá a la comisión de Interior para dar cuenta de sus reuniones con Leire Díez. El PP quiere someter a la máxima responsable de la benemérita a un tercer grado sobre los encuentros con la «fontanera» del PSOE de los que ha dado cuenta la propia UCO en su último informe.
"Que no se esconda"
En realidad, el PP espera que González acuda a esta cita ya como exdirectora del cuerpo, pues cree que es «insostenible» su permanencia en el cargo un día más. «La directora de la Guardia Civil no debe seguir en su puesto ni un segundo más», denuncian en Génova, donde, por otro lado, temen que González cause baja por algún motivo. «Que cumpla con su obligación democrática y no se esconda», impelen desde Génova a la responsable de la Guardia Civil.
Los populares, entre tanto, mantendrán la presión sobre los socios, pero sin dar lugar a interpretaciones erróneas. La semana pasada, la polémica vino porque Feijóo parecía implorar los votos de Junts o PNV para que respalden una moción de censura que le aúpe al poder. Dentro del PP hay sectores que sostienen que cualquier camino hacia la Moncloa que pase por los votos de los partidos independentistas es un error.
Este domingo, el expresidente del Gobierno, José María Aznar, oráculo de la derecha, cerró filas con Feijóo y justificó, en una entrevista en El Correo, su apelación a los socios de Sánchez: «Quería saber si había elementos suficientes como para poder presentar una moción». Por otro lado, expresó su opinión: «Las mociones de censura, si se presentan, es para ganarlas. Por lo tanto, no tiene sentido presentar una moción de censura si no se va a ganar».
La estrategia del PP, por tanto, consiste en amplificar el desgaste con una denuncia permanente que erosione al Gobierno y sus socios. En realidad, los mandos de Génova consideran que en la situación actual es todo lo que pueden y que deben hacer.