Los españoles no renuncian a comer sano: el consumo de productos frescos crece un 1,4% pese a la inflación
La alimentación saludable sigue siendo una prioridad para los hogares españoles incluso en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica y las tensiones económicas. Así lo refleja la octava edición del Observatorio de Productos Frescos de Aldi, que revela que el consumo de alimentos frescos aumentó un 1,4% en volumen durante 2025, consolidando la resistencia de esta categoría frente a otros cambios en los hábitos de gasto.
El estudio muestra que las familias destinan el 44% de su presupuesto total de alimentación a productos frescos, una cifra que equivale a unos 42 euros semanales o 2.223 euros al año. Además, estos alimentos representan actualmente el 35% de los productos que integran la cesta de la compra.
"Lejos de recortar, el consumidor ha adaptado sus rutinas para proteger su economía sin rebajar la calidad de su dieta", explican desde la cadena de supermercados. La búsqueda de una mayor eficiencia en el gasto ha impulsado cambios tanto en la frecuencia de las compras como en el canal elegido para realizarlas.
El precio gana protagonismo
El informe también pone de relieve la creciente importancia del ahorro en las decisiones de compra. Aldi señala que el precio medio de los productos frescos en sus establecimientos es un 15% inferior al promedio del sector.
Según los cálculos de la compañía, las familias que concentran sus compras de productos frescos en sus tiendas podrían ahorrar hasta 563 euros al año gracias a las reducciones de precio y promociones aplicadas en esta categoría.
El supermercado refuerza su posición
Los supermercados continúan consolidándose como el principal punto de venta para los productos frescos en España. Según el informe, el 59% de estas compras se realizan ya en este canal, frente al 58% registrado el año anterior.
Dentro del sector, destaca especialmente el crecimiento de los supermercados de "surtido corto", formato en el que opera Aldi. Este modelo se ha convertido en el que más compradores incorpora y el que registra un mayor avance, con un crecimiento del 1,3%. Además, ya concentra más de un tercio de las ventas totales de productos frescos y ha incrementado un 6,9% la frecuencia de compra de sus clientes.
La tendencia también se refleja en la evolución de la propia cadena alemana, que asegura haber aumentado un 7,1% su base de compradores en la categoría de frescos durante el último año.
Más visitas y cestas más pequeñas
La presión sobre el presupuesto familiar ha llevado a los consumidores a adoptar estrategias de compra más planificadas. Aunque el volumen de productos frescos consumidos se ha recuperado un 2,3% respecto a 2022, las familias realizan ahora compras más frecuentes y de menor tamaño.
En concreto, los españoles acuden al supermercado una media de 197 veces al año para adquirir productos frescos. Sin embargo, cada compra contiene una media de 2,9 kilos, lo que supone un descenso del 9% respecto a 2022. Este cambio permite distribuir mejor el gasto a lo largo de la semana y reducir el desperdicio alimentario.