Óscar López eleva la ofensiva del Gobierno contra los jueces: "La Justicia no gobierna"
Óscar López ha elevado este jueves la ofensiva del Gobierno contra el Poder Judicial. El ministro de Transformación Digital, en uno de los momentos más delicados de la legislatura, con el PSOE cercado por varios procedimientos judiciales y con la investigación de las denominadas cloacas socialistas, ha incidido en que en España «hay jueces que prevarican» y les ha recordado que «la Justicia no gobierna». «Gobierna el Gobierno», ha remachado.
López se ha pronunciado en un acto organizado por el diario Público en el que ha compartido protagonismo junto al ex fiscal general del Estado Álvaro García Ortiz, recientemente condenado por un delito de revelación de secretos en el caso relacionado con Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso.
García Ortiz ha acudido a recoger un premio como Personaje del Año. El simbolismo ha sido difícil de ignorar. Mientras una parte de la judicatura considera acreditada la actuación ilícita del antiguo máximo responsable del Ministerio Público, uno de los ministros más próximos a Pedro Sánchez ha aprovechado para poner en cuestión la actuación de determinados jueces.
El ministro ha recurrido incluso a la ironía para lanzar el mensaje. «Para que me entiendan algunos en el Tribunal Supremo», ha dicho antes de deslizar que «hay jueces que prevarican». Después ha añadido una coletilla cargada de intención: «Y si no son ellos, es alguien de su entorno».
La intervención del ministro encaja en una estrategia cada vez más visible dentro del núcleo duro de Moncloa. El Gobierno ha pasado de defenderse de las investigaciones judiciales a cuestionar abiertamente a quienes las impulsan. Primero, fueron las críticas a la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil. Después llegaron las acusaciones contra determinados jueces. Ahora es un ministro quien verbaliza sin rodeos que algunos magistrados cometen delitos en el ejercicio de sus funciones.
La paradoja es que López ha formulado esas acusaciones al tiempo que ha reivindicado la separación de poderes. «El Gobierno gobierna, el Parlamento legisla y la Justicia hace justicia», ha dicho. Pero inmediatamente después ha introducido el matiz que revela el trasfondo político de la intervención: «La Justicia no gobierna. Gobierna el Gobierno. Y gobierna gracias a los votos».
El mensaje es la respuesta política de Moncloa al momento que atraviesa el Ejecutivo. El núcleo duro del presidente, al que pertenece Óscar López, está convencida de que una parte de la oposición, determinados medios de comunicación y algunos sectores judiciales participan en una misma ofensiva destinada a desgastar al presidente.
Ese convencimiento se ha convertido en uno de los ejes centrales del relato gubernamental desde los cinco días de reflexión de Sánchez en abril de 2024. Y cada nueva investigación, cada auto judicial y cada revelación sobre el entorno socialista refuerzan esa percepción dentro del círculo presidencial.
Por eso, López ha querido dejar claro que el Ejecutivo seguirá presentándose como un Gobierno que combate la corrupción, pero que no está dispuesto a aceptar que cualquier investigación o procedimiento judicial se convierta automáticamente en una condena política. «No hay nada peor que la corrupción», ha admitido.
Se trata de sostener que detrás de la acumulación de procedimientos existe una voluntad de derribo político. Y, en esa batalla, el Gobierno parece dispuesto a elevar cada vez más el tono frente a quienes considera responsables de impulsarla.