España ya es vulnerable "a brotes locales" de chikungunya
España es vulnerable a "posibles brotes locales" de chikungunya por la expansión del mosquito tigre, aunque la enfermedad no es endémica en la península y los casos que se detectaron hasta la fecha son mayoritariamente importados.
La presencia del díptero 'Aedes albopictus' en numerosos territorios (vector del virus), el aumento de los viajes internacionales y las temperaturas más favorables para la actividad de esta especies de mosquitos obligan a reforzar la vigilancia durante los meses de más calor, según advirtieron organismos sanitarios y especialistas en medicina del viajero, como el jefe de servicio de Sanidad Exterior del Centro de Vacunación Internacional de Valencia, Ángel Viudes.
El chikungunya es una enfermedad vírica transmitida por la picadura de mosquitos infectados del género Aedes, especialmente 'Aedes aegypti' y 'Aedes albopictus' (mosquito tigre). Suele provocar fiebre, dolor articular intenso, dolor muscular, cefalea y erupción cutánea. La mayoría de los casos evolucionan de forma benigna, pero el dolor articular puede prolongarse durante meses e incluso años en algunos pacientes.
Según la última evaluación rápida de riesgo de la Organización Mundial de la Salud en 2025 se notificaron 502.264 casos de chikungunya, incluidos 208.335 confirmados, y 186 defunciones en 41 países y territorios.
La OMS considera que "el riesgo potencial para la salud humana es alto", aunque recuerda que la mortalidad global es baja en comparación con otras arbovirosis. En su evaluación rápida de riesgo global, el organismo también indicó que entre enero y marzo de 2026 ya se había notificado transmisión del virus en 18 países, con mayor concentración de casos en América.
La enfermedad circula sobre todo en regiones tropicales y subtropicales de América, Asia, África y el Índico, pero Europa ha registrado episodios de transmisión local en los últimos años. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades señaló que el chikungunya no es endémico en la Unión Europea, aunque los casos importados por viajeros "pueden desencadenar transmisión local en zonas donde está establecido el mosquito tigre y existen condiciones ambientales favorables".
En España, el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III notificó 54 casos de chikungunya en 2024, todos ellos importados, sin ningún caso autóctono. El informe certificó que, en países sin transmisión endémica como España, la mayoría de los contagios proceden de zonas donde circula el virus, pero advierte de que la presencia y expansión de 'Aedes albopictus' genera riesgo de transmisión vectorial autóctona.
El Ministerio de Sanidad de España mantiene esta enfermedad dentro del marco del Plan Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de Enfermedades Transmitidas por Vectores, que tiene como objetivo reducir la carga y la amenaza de estas patologías desde un enfoque de 'Una sola salud'. El plan subraya que "para que se produzca transmisión deben coincidir el virus, un vector competente, una persona susceptible y condiciones ambientales adecuadas".
Los expertos insistieron en que la prevención debe empezar antes del viaje. Las medidas frente a la picadura (uso de repelentes, ropa que cubra brazos y piernas, mosquiteras y protección en alojamientos) siguen siendo esenciales, especialmente si se viaja a zonas con transmisión activa. También recomiendan consultar con antelación en un centro de vacunación internacional o en medicina del viajero para valorar las medidas preventivas adecuadas según el destino, la duración de la estancia y el perfil de riesgo.
Existen vacunas personalizadas
"Es importante consultar con antelación en un centro de vacunación internacional o en medicina del viajero, especialmente si se va a viajar a zonas con brotes activos o transmisión intensa. Además de las medidas para evitar picaduras, hoy contamos con herramientas preventivas como la vacunación, que debe valorarse de forma individualizada según el destino y el perfil del viajero", señaló el jefe de servicio de Sanidad Exterior del Centro de Vacunación Internacional de Valencia, doctor Ángel Viudes.
El chikungunya no se transmite habitualmente de persona a persona por contacto directo. Su vía principal es la picadura de mosquitos infectados. Desde el punto de vista epidemiológico, puede considerarse una arbovirosis con ciclos zoonóticos en determinados entornos, especialmente en África, donde pueden participar primates no humanos y mosquitos selváticos.
Sin embargo, en los brotes urbanos y en el contexto europeo, la transmisión relevante es fundamentalmente humano-mosquito-humano. Aunque el chikungunya puede mantener ciclos zoonóticos en algunos entornos, especialmente selváticos, en Europa el riesgo relevante es la transmisión humano-mosquito-humano: una persona infectada que llega virémica desde una zona con circulación del virus puede ser picada por un mosquito tigre y este, a su vez, transmitir la infección a otras personas.
La gravedad de la enfermedad depende del perfil de cada paciente. La OMS advirtió de que pueden producirse formas graves y complicaciones en grupos vulnerables, como recién nacidos, niños pequeños, mujeres embarazadas, personas mayores y pacientes con patologías previas.
Además, el Ministerio de Sanidad recuerda en sus guías clínicas que "no existe un tratamiento antiviral específico frente al virus chikungunya, por lo que el manejo se basa principalmente en tratamiento de soporte, control de la fiebre y analgesia".