Compra una vivienda con un okupa dentro y explica cómo desalojarlo: "Viste normal y habla normal"
"Hay vecinos haciendo guardias porque no se sienten protegidos". Esa fue la alerta de Mercedes Blanco, abogada experta en derecho inmobiliario, vocal del Colegio de APIs de Cataluña y CEO de Vecinos Felices sobre la okupación. Los casos se multiplican por toda la geografía nacional mientras que las soluciones no terminan de llegar de forma rápida y eficaz. Los desalojos se alargan y el resultado es miles de propietarios sin poder disfrutar de lo que es suyo.
Los procesos judiciales son muy largos y costosos, pero hay algunos trucos para acelerar todo. En 2025 hubo más de 20.000 anuncios de casas en venta con okupas dentro, aunque pueda resultar algo extraño y hasta difícil de comprender. Hay inversores que optan por este modelo de compra porque el precio es menor, aunque suponga una batalla que en ocasiones es larga. Uno de ellos explicó cómo actuar en dichos casos a través de una experiencia personal.
Así es comprar un piso okupado
"Hemos comprado un piso okupado y vamos a ver ahora mismo quién hay dentro", señala el inversor. Una vez tiene todos los pasos en regla, realiza diferentes pasos: "Una de las cosas interesantes es buscar en el edicto de subasta, la que hemos ganado, si alguno de los titulares que aparecen en la finca aparecen en los buzones". Si salen es algo negativo: "En este caso, por suerte, no aparecen", afirma. Después realiza el siguiente paso: "Lo que yo aconsejo siempre, tocar a cualquier timbre, como voy a hacer ahora, y preguntar por el presidente".
No siempre hay suerte con ello: "Como no encontramos al presidente, vamos a llamar a la administración de fincas, que también te puede mandar a la mierda porque si le mandas ningún documento como justo título de que eres propietario". Después llega algo importante: "Si las ventanas de dentro están cerradas indicará que no vive nadie y vamos a poder adquirir la posesión". En su caso si había personas viviendo en el interior.
Cómo mediar con un okupa
"En este punto hay un cambio de estrategia", explica al ver que hay okupas dentro. Lanza un consejo básico: "Nunca vengas como propietario, sino vienes como mediador en nombre del propietario porque él quiere recuperar su vivienda". También hay otros trucos básicos: "Recuerda, viste normal y habla normal para parecer a la misma altura y no parecer superior si se ponen a la defensiva". Posteriormente, muestra la conversación con el okupa, que alude ser el hijo de los que viven dentro y tener una discapacidad del 33%.
También explica que su padre está trabajando: "Eso es muy importante. No es una familia vulnerable. Si están trabajando, no es una familia vulnerable. El que es vulnerable es el hijo que, según él, tiene un 33% de discapacidad". Pide ser cuidadoso con los datos que se reciben: "Os digo según él porque la gente se las sabe todas y sabe lo que tiene que decir para hacerte sentir mal". Los okupas buscan distintos trucos para perpetuarse en la vivienda.
Sentencia con algunas recomendaciones generales que ayudan a una solución más amistosa, que también suele ser la más rápida: "Tú tienes que mantenerte en tu sitio siempre, pero con una clave. La clave es no vayas a por ellos. Interactúa siempre como un mediador en pro de ayudar, que te vean como una solución, no como un problema porque bastantes problemas tienen ya a ti, malos pobres".