El toreo se echa a la calle en defensa de Zaragoza
El toreo se resiste a quedarse de brazos cruzados ante su asfixia administrativa en Zaragoza. Bajo el lema de la libertad y el respeto de una expresión cultural, el planeta de los toros ha dicho basta. La insostenible situación de bloqueo que sufre la plaza de La Misericordia ha colmado la paciencia de un sector harto de ver cómo la rigidez burocrática pone en peligro directo su patrimonio. Mañana miércoles, profesionales, ganaderos, empresarios y aficionados se fundirán en una sola voz en las calles de la capital aragonesa. No es una protesta partidista, sino una movilización forzosa en defensa propia ante el riesgo evidente de que la cuarta ciudad de España se quede sin sus históricos festejos del Pilar.
El origen de este colapso reside en el pertinaz enroque jurídico de la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ). El Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Aragón (TACPA) ha tumbado de forma consecutiva los dos últimos pliegos para la adjudicación del coso. Dos reveses que evidencian la falta de rigor técnico de la institución provincial, empeñada en licitar con fórmulas defectuosas que eluden la normativa de contratación. Al ignorar las exigencias de solvencia profesional y prescindir de baremos que garanticen la calidad del espectáculo, la DPZ ha dejado el concurso en un limbo legal que, a escasas semanas de las fechas clave, mantiene la plaza cerrada a cal y canto y la temporada en vilo.
La paciencia del sector se ha agotado ante la respuesta de la Diputación, que lejos de asumir los errores señalados por el tribunal y corregir los pliegos por vía de urgencia, ha optado por judicializar el conflicto elevando un recurso ante el Tribunal Superior. Este movimiento choca frontalmente con los plazos insoslayables que requiere la organización de una feria de primera categoría. Contratar ganaderías de prestigio, cerrar las combinaciones de figuras y abrir los plazos de abonos exige un margen de maniobra que los despachos provinciales han destruido. La pasividad administrativa se convierte así en una agresión indirecta a los derechos profesionales y a la libertad de la afición.
Por ello, la manifestación de este miércoles adquiere una relevancia que trasciende las fronteras aragonesas. El mundo del toro sale a la calle para reivindicar que la tauromaquia es un derecho cultural protegido por ley y un motor económico de primer orden que no puede quedar al arbitrio de la ineficacia burocrática. El tejido taurino nacional, arropado por el firme respaldo de figuras como José Tomás y de las principales organizaciones sectoriales, acude con el orgullo de quien defiende una seña de identidad legítima. Se trata de exigir respeto para una actividad que genera miles de empleos y que nutre la vida comercial y hostelera de toda una región en su semana mayor.
El conflicto ha abierto además una evidente brecha política. Mientras el Ayuntamiento de Zaragoza, capitaneado por la alcaldesa Natalia Chueca, ha alzado la voz para exigir soluciones inmediatas, la DPZ permanece sorda al clamor de la calle. La concentración de mañana es un recordatorio de que detrás de cada pliego anulado hay familias, puestos de trabajo y una afición soberana que merece ser tratada con la dignidad que corresponde a una plaza de primera. Zaragoza no puede pagar el pato de los experimentos normativos de sus gobernantes, y el sector acude dispuesto a demostrar que su fuerza sigue intacta.
La Misericordia, coso bicentenario y uno de los más emblemáticos en España, no puede ser víctima del silencio ni de la dejadez. El éxito de la convocatoria ciudadana medirá el grado de resistencia de una cultura que no se rinde y que exige, sencillamente, que se le permita existir en paz. Los profesionales dictarán mañana su particular sentencia en la calle, recordando a la Diputación que el tiempo de las dilaciones se ha terminado. Es la hora de la responsabilidad, de la legalidad y del respeto. Zaragoza ruge con fuerza y el eco de su demanda se escuchará con nitidez en toda la geografía taurina.
Convocatoria: horario y recorrido del miércoles
La gran marcha en defensa del toreo en la capital aragoneza y su Feria del Pilar arrancará este miércoles 22 de julio a las 11:00 horas. El punto de encuentro fijado por los colectivos taurinos es la emblemática Puerta Grande de la plaza de toros de La Misericordia. Desde allí, la comitiva avanzará de forma pacífica y reivindicativa por el centro de la ciudad hasta culminar ante las puertas de la Diputación Provincial, en la Plaza de España, donde se procederá a la lectura de un manifiesto unitario.