Quién es Julio Martínez: el consultor que ha dinamitado la defensa de Zapatero en el caso Plus Ultra
Julio Martínez Martínez ha pasado, en cuestión de meses, de ser un empresario prácticamente desconocido a convertirse en el testigo clave que puede reconfigurar por completo el caso Plus Ultra.
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El entramado económico: contratos, comisiones y pagos diferidos hasta 2026
crito remitido al juez José Luis Calama el 20 de julio marca un antes y un después: por primera vez, un actor interno de la operación señala directamente a José Luis Rodríguez Zapatero como la persona que “marcaba los pasos a seguir” en la obtención del rescate de 53 millones de euros para la aerolínea.Martínez, administrador de Análisis Relevante, era hasta ahora un perfil secundario: un consultor con vínculos empresariales en España y Venezuela, con una relación personal con Zapatero que se remonta a 2011, cuando ambos coincidieron por mediación de Javier de Paz, entonces consejero de Telefónica.
Esa relación se estrechó con el tiempo, especialmente cuando el expresidente dejó La Moncloa y los encuentros para correr se hicieron habituales.
Pero su papel en la trama, según el juez, va mucho más allá de la amistad: Calama lo sitúa como interlocutor habitual, ejecutor de instrucciones y gestor del entramado societario que habría canalizado pagos hacia Zapatero y hacia la sociedad What The Fav, vinculada a sus hijas.
El operador que ahora señala al expresidente: “Era quien lideraba la empresa y decidía la estrategia”
El escrito de Martínez supone un golpe devastador para la versión del expresidente, que el 17 de junio declaró ante la Audiencia Nacional que no tuvo “ninguna intervención” en el rescate. Martínez afirma lo contrario: según él, Zapatero no solo intervino, sino que dirigió la operación desde el principio.
El empresario sostiene que:
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Zapatero fue quien consiguió los clientes de Análisis Relevante, incluidas las cuatro empresas que contrataron a la consultora hasta 2025.
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El expresidente quedó fuera del accionariado por decisión conjunta, pero “lideraba la empresa” y decidía la estrategia y la captación de clientes.
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Fue él quien puso en contacto a los directivos de Plus Ultra con la consultora en mayo de 2020.
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Fue él quien marcó los pasos: primero intentar un crédito ICO a través del Banco Santander, luego redirigir la operación hacia el FASEE y la SEPI.
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Fue él quien comunicó el 26 de febrero de 2021 que la SEPI concedería el crédito, días antes de la aprobación oficial.
Martínez se presenta como un mero intermediario, sin capacidad para obtener financiación pública, y afirma que su papel se limitaba a acompañar al cliente y ejecutar las instrucciones del expresidente.
El relato es demoledor porque contradice frontalmente la declaración de Zapatero y porque encaja con la tesis del juez: que el expresidente habría actuado como líder de una red de tráfico de influencias, utilizando su posición y contactos para facilitar la concesión del rescate.
El entramado económico: contratos, comisiones y pagos diferidos hasta 2026
El escrito también detalla la arquitectura económica de la operación. El 30 de julio de 2020, Plus Ultra firmó un contrato con Análisis Relevante por 5.000 euros mensuales, que según Martínez correspondían al asesoramiento que Zapatero venía prestando desde mayo.
El 19 de enero de 2021, la aerolínea firmó otro contrato con Idella Consulenza Strategica, empresa vinculada a Martínez, que fijaba una comisión del 1% de la financiación obtenida: unos 530.000 euros.
La Policía Nacional intervino una copia de ese contrato en el registro del domicilio del empresario.
Martínez asegura que, por la presión mediática, se acordó diferir el pago hasta 2026 y canalizar parte de las cantidades a través de otras sociedades vinculadas a él y a Plus Ultra.
Tras el rescate, Zapatero habría seguido prestando servicios a la aerolínea, especialmente en asuntos relacionados con Venezuela, facturados también a través de empresas del entorno.
El escrito añade que el expresidente captó otros clientes venezolanos para Análisis Relevante, como Softgestor y los Amaro Chacón, y que Martínez realizó numerosos viajes a Venezuela para gestionar esos trabajos.
Un giro judicial que recuerda al caso Ábalos-Koldo
El movimiento de Martínez llega un mes después de que el Tribunal Supremo redujera la pena del empresario Víctor de Aldama por su colaboración en el caso Koldo.
El paralelismo es evidente: un investigado que cambia de estrategia, decide colaborar y aporta información que compromete a figuras políticas de primer nivel.
Martínez, detenido en diciembre por la UDEF y hasta ahora silencioso, ha cambiado de abogado y de estrategia. Su nueva defensa, liderada por la exfiscal María Dolores Márquez de Prado, ha optado por abrir la puerta a la colaboración con la justicia.
El resultado es un escrito que no solo compromete a Zapatero, sino que reconfigura la causa y coloca a Martínez en el centro de la investigación como testigo clave.