La nueva ley antitabaco no aborda el problema del vapeo ilegal
La aprobación este martes en Consejo de Ministros del anteproyecto de reforma de la ley del tabaco ha reactivado las críticas de Anesvap, la Asociación Española de Usuarios de Vaporizadores Personales, que alerta de que el debate público se está centrando en prohibiciones y restricciones mientras se ignora lo que considera "el verdadero problema": la entrada masiva de productos de vapeo ilegales sin control sanitario. Según la entidad, estos dispositivos, sin trazabilidad ni registros, "suponen ya un 40% de los productos consumidos en España".
Para la Asociación la situación es lo suficientemente grave como para considerarse "un problema de Estado" que exige una respuesta inmediata. Su presidenta, Ángeles Muntadas-Prim, sostiene que el foco político y mediático está puesto en la equiparación de los vapeadores al tabaco convencional y en la ampliación de los espacios sin humo, pero no en la seguridad real de los productos que llegan al mercado. "No basta con hablar de prohibiciones. Hay que controlar qué productos entran en España, quién los vende y qué está llegando realmente a manos de los usuarios", afirma.
Anesvap reclama reforzar la vigilancia sobre las importaciones procedentes de terceros países, donde proliferan dispositivos y líquidos que no cumplen los estándares europeos. Pide también perseguir la venta ilegal y aumentar las inspecciones en establecimientos que comercializan productos sin garantías sanitarias. Recuerda que estos dispositivos pueden incorporar componentes o procesos de fabricación que nunca habrían superado los controles de calidad exigidos para su comercialización legal, lo que supone un riesgo directo para los consumidores.
Los consumidores no saben que productos son ilegales
También insiste en que es imprescindible diferenciar entre los productos regulados y aquellos que llegan al mercado al margen de cualquier control. La entidad recuerda que ya se han visto casos preocupantes en otros países, como Estados Unidos, donde la circulación de líquidos y dispositivos no regulados provocó problemas de salud que nada tenían que ver con los productos legales. "Cuando aparece un problema en un alimento, un medicamento o cualquier otro producto de consumo, las autoridades activan mecanismos de alerta e información para proteger a los ciudadanos. En el caso del vapeo, los consumidores siguen sin saber qué productos son ilegales, cuáles no han pasado ningún control ni qué riesgos puede comportar su consumo", señala Muntadas-Prim.
Por ello, la Asociación reclama campañas de información dirigidas a los usuarios para ayudarles a identificar productos ilegales y fomentar la compra en establecimientos especializados, donde se cumplen los requisitos de trazabilidad, comercialización y control establecidos por la normativa vigente. Sin esta labor de vigilancia y educación, consideran que "cualquier reforma legal quedará incompleta" porque no abordará el problema que más preocupa a los usuarios: la seguridad de los dispositivos que utilizan.