Rubén Bueno, entomólogo, desmonta el mayor mito sobre los mosquitos: "No depende de tu grupo sanguíneo"
Las picaduras de mosquito vuelven a convertirse en uno de los grandes quebraderos de cabeza del verano. El aumento de las temperaturas, la expansión del mosquito tigre y el incremento de los viajes internacionales han elevado la preocupación por estos insectos, capaces de transmitir enfermedades como el dengue o la fiebre del Nilo. Sin embargo, más allá de los riesgos sanitarios, sigue existiendo una duda que se repite cada año: ¿por qué hay personas a las que los mosquitos parecen perseguir mientras otras apenas reciben picaduras?
El biólogo y entomólogo Rubén Bueno, en una entrevista concedida a La Vanguardia, aclara que buena parte de las creencias populares son falsas y explica qué factores influyen realmente en que un mosquito elija a una persona y no a otra.
"No buscan tu sangre, buscan tu olor"
Una de las teorías más extendidas sostiene que los mosquitos sienten preferencia por determinados grupos sanguíneos o por quienes tienen la sangre "más dulce". Sin embargo, el especialista asegura que esa idea es, en gran medida, un mito.
"Lo que realmente perciben los mosquitos son los compuestos químicos que emitimos a través de la piel y el dióxido de carbono que expulsamos al respirar", explica.
Según detalla, cada persona libera una combinación diferente de sustancias como el ácido láctico o el octenol, formando una especie de "pluma de olor" que algunos mosquitos detectan con mayor facilidad.
Además, recuerda que muchas personas creen que nunca les pican simplemente porque desarrollan una reacción mucho más leve. "Primero hay que distinguir entre ser picado y notar la picadura", señala, ya que algunas personas apenas presentan inflamación o picor pese a haber sido picadas.
Cómo evitar las picaduras y cuándo acudir al médico
Rubén Bueno insiste en que la mejor forma de protegerse empieza mucho antes de utilizar un repelente. "Siempre hablamos de una gestión integral", afirma.
El experto recomienda eliminar cualquier pequeño recipiente donde pueda acumularse agua estancada, ya que basta un plato de una maceta, un bebedero o incluso el tapón de una botella para que se desarrollen decenas de larvas.
También aconseja utilizar repelentes autorizados por el Ministerio de Sanidad siguiendo siempre las indicaciones del fabricante y prestar especial atención cuando se viaja a países tropicales.
"Si una persona vuelve infectada y aquí le pica un mosquito tigre, puede iniciarse una transmisión local", advierte. Por ello, recomienda acudir al médico si tras regresar aparecen síntomas como fiebre, dolor de cabeza o molestias articulares.
El entomólogo también explica cómo diferenciar una picadura de mosquito de una de chinche. Mientras las chinches suelen dejar varias lesiones alineadas porque avanzan sobre la piel mientras se alimentan, los mosquitos acostumbran a producir una única picadura aislada que se inflama rápidamente.
En la mayoría de los casos basta con lavar la zona, aplicar una crema para aliviar el picor y evitar rascarse. No obstante, subraya que si la inflamación aumenta, aparecen signos de infección o se presentan síntomas generales como fiebre o malestar, es recomendable consultar con un profesional sanitario para descartar una enfermedad transmitida por estos insectos.