Una joven uruguaya acumula miles de visualizaciones en una publicación compartida en sus perfiles de Instagram y TikTok en la que recuerda la curiosa confusión que vivió al llegar por primera vez a Valencia , cuando creyó durante tres días que el valenciano era, en realidad, lenguaje inclusivo. La creadora de contenido Emiliana Artagaveytia explica que todo comenzó en la estación de tren de Joaquín Sorolla, donde llegó tras aterrizar en la ciudad. «Cuando llego lo primero que veo en Joaquín Sorolla es un cartel que, según mi lectura bastante inexperta, ponía 'totes les persones'. Quedo pensando mientras leo eso y digo: 'Esto es lenguaje inclusivo' », recuerda. A partir de ese momento, Emiliana asegura que empezó a encontrar supuestas muestras de ese «lenguaje inclusivo» por todas partes. «Me empiezo a dar cuenta de que en la estación de tren estaba todo en lenguaje inclusivo. Me subo al metro y escucho que dice 'línia quatre'. Los números en inclusivo, tremendo». Incluso bromea con que el único número que le generó dudas fue el ocho: «Dije: 'Bueno, lo dejaré pasar porque no estoy formada en lenguaje inclusivo'». La situación se volvió todavía más surrealista cuando escuchó conversar a dos mujeres mayores en valenciano. «Escucho dos señoras hablando, la más joven tendría 80 años, con un manejo de ese lenguaje que yo decía: 'Ah, no, esto viene de años'. Pensaba que lo llevaban aprendiendo desde pequeñas». Entre risas, recuerda cómo una de ellas se despidió diciendo: «Chao, me voy a regar les plantes» , una frase que terminó de convencerla de que se trataba de lenguaje inclusivo. La joven asegura que la confusión continuó incluso al llegar a casa. «Prendo la tele y me salen las 'últimes noticies'. Ahí me quedé completamente impactada de que los medios de comunicación estuviesen hablando en ese lenguaje». Fue entonces cuando comprendió la realidad: «Tres días viví en una mentira total pensando que el valenciano era lenguaje inclusivo» . En el vídeo reconoce que antes de viajar a España desconocía por completo la existencia del valenciano. «No tenía ni idea de que existía el valenciano. Cuando me enteré, dije: 'Esto es un nivel espectacular de cultura que quiero conocer'». De hecho, asegura que, tras más de cinco años viviendo en Valencia, se ha convertido en uno de los aspectos que más aprecia de la ciudad. La creadora de contenido también ha explicado que su relato no pretende ridiculizar la lengua propia de la Comunidad Valenciana. «Este vídeo no busca ofender a nadie ni mucho menos menospreciar el valenciano», afirma antes de concluir con humor: «No confundir el valenciano con el lenguaje inclusivo y comer naranjas amargas de la calle, creo que los valencianos tienen una paciencia infinita conmigo. En Valencia todos los días aprendo algo nuevo y eso a mí me encanta».