La comunidad internacional se vuelca con Colombia tras el terremoto que deja más de 200 muertos
La magnitud de la tragedia provocada por el fuerte terremoto que sacudió Colombia el lunes –y que ya deja más de 200 muertos y graves daños en varias zonas del país– ha provocado una oleada de solidaridad internacional.
Estados Unidos fue uno de los primeros países en responder a la crisis. A través del Departamento de Estado, la Administración de Donald Trump anunció la entrega de 15,5 millones de dólares (unos 13,4 millones de euros) para financiar refugios de emergencia, alimentos, medidas de protección y evaluaciones de los daños causados por el sismo. Además, el Gobierno estadounidense se mostró dispuesto a «apoyar al presidente» de Colombia, el derechista Abelardo De la Espriella, que tomó posesión del cargo el pasado 7 de agosto en la ciudad de Cali con una agenda claramente alineada con la de Washington.
Los países de la región –como Brasil, Argentina, Chile, Perú, Ecuador y México– también se ofrecieron a llevar a cabo operaciones de asistencia y a proporcionar equipos de rescate, personal médico y apoyo logístico. Incluso el Gobierno interino de Venezuela, país que hace poco sufrió un doble terremoto que dejó más de 6.000 fallecidos y una destrucción masiva de la zona de la Guaira, ha expresado su solidaridad y ha puesto a disposición equipos de rescate y de ayuda humanitaria.
Desde el otro lado del Atlántico, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, trasladó la solidaridad de la Unión Europea al pueblo colombiano y anunció la activación de Copernicus, el servicio europeo de observación de la Tierra mediante satélites.
Se trata de un sistema que permite elaborar mapas de las zonas afectadas y obtener información geoespacial que puede ser utilizada por los equipos de emergencia para evaluar los daños y orientar las labores de rescate. «Europa está con Colombia», dijo mandataria comunitaria.