Viajar en avión con niños puede convertirse en una aventura mucho antes de llegar al destino. Equipaje, documentación, controles de seguridad , esperas, embarque, entretenimiento y, en el caso de los más pequeños, pañales, comida o cambios de ropa forman parte de una preparación que puede marcar la diferencia entre comenzar las vacaciones con calma o hacerlo con los nervios a flor de piel. Para Melanie Anna Berry, Chief Customer Officer de Vueling, el secreto está precisamente en no dejar estos detalles para el último momento: «La mejor forma de evitar imprevistos es planificar el viaje con antelación». La preparación, además, no es igual cuando se viaja con un bebé que cuando se hace con un niño de cinco años...
Ver Más