Cómo usar correctamente las gafas para ver el eclipse solar de forma segura
El eclipse solar de este miércoles 12 de agosto invita a mirar hacia el cielo, pero hacerlo sin las precauciones adecuadas puede provocar lesiones oculares. La intensidad de la radiación solar hace necesario utilizar una protección específica siempre que se observe directamente el Sol durante las fases en las que todavía permanece visible alguna parte de su superficie.
No sirven unas gafas de sol convencionales, por oscuras que sean. Para la observación directa deben utilizarse gafas diseñadas específicamente para eclipses, y antes de ponérselas conviene revisar su estado. El filtro no debe presentar arañazos, roturas, perforaciones ni otros desperfectos que puedan permitir el paso de la radiación. El Instituto Geográfico Nacional también desaconseja soluciones caseras como radiografías, cristales ahumados, CD o DVD.
Cómo ponerse correctamente las gafas para ver el eclipse
La colocación también importa. Lo recomendable es ponerse las gafas antes de dirigir la mirada hacia el Sol. Una vez que estén bien ajustadas, se puede levantar la cabeza para realizar una observación breve. Antes de retirarlas, hay que volver a apartar la mirada o bajar la cabeza.
Esta secuencia evita que los ojos queden expuestos accidentalmente mientras se colocan o retiran los filtros. También es aconsejable realizar observaciones cortas en lugar de mantener la vista fija durante largos periodos.
Quienes utilicen gafas graduadas no necesitan quitárselas. Las gafas de eclipse pueden colocarse por encima, siempre que queden bien sujetas, cubran completamente los ojos y no se desplacen al mover la cabeza.
¿Cuándo pueden quitarse las gafas durante un eclipse total?
Aquí hay una diferencia importante entre encontrarse dentro o fuera de la franja de totalidad. Durante un eclipse parcial, las gafas deben mantenerse para cualquier observación directa del Sol durante todo el fenómeno.
En los lugares donde el eclipse sea total existe un breve periodo en el que la Luna oculta completamente el disco solar. Solo durante esa fase de totalidad puede contemplarse el fenómeno sin el filtro específico. Las gafas deben volver a colocarse antes de que reaparezca cualquier parte del Sol.
Por tanto, quien se encuentre fuera de la zona de totalidad no debe quitarse las gafas en ningún momento para mirar directamente al Sol, aunque el cielo se oscurezca de manera considerable.
Ni cámaras ni prismáticos con las gafas puestas
Otro error que debe evitarse es mirar al Sol con prismáticos, telescopios o cámaras utilizando únicamente las gafas de eclipse. Estos instrumentos concentran la radiación y necesitan filtros solares específicos colocados correctamente en el propio equipo.
El IGN recuerda además que observar el Sol directamente con instrumentos ópticos sin los filtros adecuados puede producir daños graves en la vista.
Qué hacer si no tienes gafas para el eclipse
No disponer de gafas homologadas no obliga a perderse por completo el fenómeno. Una alternativa segura consiste en recurrir a métodos de observación indirecta, proyectando la imagen del Sol sobre otra superficie sin mirarlo directamente.
Una de las opciones más sencillas es la proyección mediante un pequeño orificio, que permite obtener la imagen del disco solar sobre una superficie situada detrás. De esta manera se puede seguir cómo avanza el eclipse sin exponer los ojos directamente a la radiación. El IGN recoge este tipo de proyección entre los métodos para contemplar el fenómeno sin dirigir la mirada al Sol.