Marruecos insiste en que España “retiene a los menores” y presiona a Sánchez: “Aceleren el papeleo”
La ofensiva de Marruecos contra España ha sumado un nuevo capítulo en plena crisis de Ceuta. La prensa oficialista de Rabat y el propio Ministerio del Interior marroquí han lanzado una acusación coordinada: España estaría reteniendo a los menores marroquíes por culpa de su “papeleo” administrativo y judicial.
El medio Le 360, considerado próximo a la Casa Real alauí, publicó una viñeta en la que se representa a los menores dentro de un vallado con alambre de espino bajo un cartel que dice “Salle d’attente -18”. Frente a ellos, un guardia civil armado vigila la escena mientras un autobús escolar vacío espera al otro lado.
El titular de la viñeta resume la tesis marroquí: “Ceuta: cuando el papeleo retiene a los menores”.
La acusación no es aislada. El Ministerio del Interior marroquí reclamó este miércoles que España “supere los obstáculos administrativos y judiciales” que, según Rabat, impiden que los menores regresen con sus familias. En su comunicado, insta a Madrid a “asumir sus responsabilidades y acelerar los procedimientos de retorno”.
Rabat denuncia “malos tratos” y cuestiona la actuación de España
A esta presión se suma un informe del Consejo Nacional de Derechos Humanos (CNDH), dependiente del Gobierno marroquí, que acusa a la Guardia Civil y a la Policía Nacional de “malos tratos y agresiones” contra inmigrantes, y de prestar una atención insuficiente a los menores.
El documento sostiene que “las autoridades locales de Ceuta han dispensado una atención insuficiente, sobre todo a los más pequeños”.
El ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, amplió aún más el frente de críticas. En declaraciones públicas, cuestionó la regularización masiva aprobada por el Gobierno de Pedro Sánchez: “Nosotros impedimos la salida de los inmigrantes, pero cuando llegan a España son aceptados y se regulariza su situación”, lamentó.
Además, Ouahbi anunció que Marruecos estudia suspender el acuerdo de extradición con España, alegando problemas en la entrega de personas reclamadas por los tribunales de Rabat.
Y volvió a poner sobre la mesa la reivindicación territorial: “Seguimos aferrados a nuestras tierras”, en referencia a Ceuta y Melilla, aunque aseguró que la estrategia sería “a largo plazo”.
Una ofensiva diplomática que busca moldear el relato
Las críticas de la prensa oficialista, las acusaciones del CNDH y las advertencias del Ministerio del Interior forman parte de un relato coordinado que Rabat está desplegando para responsabilizar a España de la crisis de menores y para reforzar su posición en la disputa sobre Ceuta y Melilla.
El mensaje es claro: Marruecos quiere presentar a los menores como víctimas, a España como responsable de su retención y al Gobierno de Sánchez como un actor que “no cumple” con la cooperación bilateral.