La decisión del Gobierno de extender la vida útil de la central de Almaraz (Extremadura) ha abierto la vía para que otros reactores nucleares abocados al cierre programado intensifiquen sus demandas para continuar activas. Es el caso de Cofrentes , en Valencia , que si el Ejecutivo central no lo evita cesará su actividad en el año 2030, a pesar de cumplir los mismos criterios técnicos que la planta situada en Cáceres. El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha reclamado el mismo trato de Almaraz para Cofrentes, ya que cumple con las consideraciones y los criterios técnicos que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) recoge para justificar la prolongación de la primera. «No...
Ver Más