El maestro cusqueño de Beca 18 que logró que 180 niños quechuahablantes publiquen su primer libro bilingüe
Un grupo de 180 escolares quechuahablantes de primaria y secundaria de 10 colegios del Cusco convirtió sus historias, conocimientos y expresiones culturales en un libro escrito en quechua y castellano. El proyecto fue promovido por Rubén Yucra Ccahuana, docente de primaria que estudió en la Universidad Peruana Cayetano Heredia mediante Beca 18 del Pronabec.
La publicación lleva por nombre “Apukunapa Wawankunaq Qillqasqan” (“Escritos por los hijos de los dioses andinos”) y reúne cuentos, leyendas, poemas, canciones, adivinanzas y conocimientos de las comunidades. La iniciativa contó además con 28 profesores pertenecientes a una red docente de Ollantaytambo y Urubamba.
¿Cómo un maestro de Beca 18 convirtió las historias de 180 niños del Cusco en un libro?
La elaboración de la obra permitió que los estudiantes asumieran un papel activo durante todo el proceso. Algunos textos, como los poemas, fueron construidos colectivamente a partir de palabras y frases propuestas por los propios niños sobre sus familias, maestros, escuelas y comunidades. Los trabajos fueron complementados con dibujos e ilustraciones.
El proyecto también incorporó recursos digitales. Mediante un código QR incluido en el libro, cualquier lector puede ingresar a un contenido en línea y escuchar las canciones interpretadas por los mismos escolares y profesores que participaron en la publicación. La Asociación Civil Fundación HoPe Holanda Perú financió la edición, que posteriormente fue presentada en Cusco ante estudiantes y miembros de la comunidad educativa.
Escolares recuperaron relatos de sus padres y abuelos para preservar la tradición oral quechua
Parte del trabajo salió de las aulas y llegó hasta los hogares. Los escolares conversaron con sus padres y abuelos para conocer relatos y conocimientos conservados durante generaciones mediante la tradición oral. Después, esa información sirvió como materia prima para elaborar los contenidos que finalmente quedaron registrados en el libro bilingüe.
Según explicó Yucra, esta dinámica también permitió desarrollar capacidades de investigación y comunicación entre los estudiantes, además de generar espacios para que los adultos mayores compartieran sus conocimientos con las nuevas generaciones.