Todos contra Vivas: Vox lo ve «culpable» pero le exige sillones
Aseguran en el equipo de Juan Jesús Vivas que no recuerdan una situación más trágica en la ciudad de Ceuta que la actual. Hace veinte días sufrieron una invasión de más de 80.000 inmigrantes, según las cifras extraoficiales, de los cuales un centenar murieron en el mar; y todavía hoy unos 10.000 permanecen por la ciudad vagando por la calle sin techo, comida, ni rumbo.
En el contexto de la peor crisis que ha atravesado la ciudad autónoma en su historia reciente, el presidente del gobierno local, ante la ausencia sobre el terreno de Pedro Sánchez, se ha convertido en el principal responsable al frente de la emergencia. Y, también, en un blanco de críticas por parte de Vox y, poco a poco, también de la izquierda, que empieza a ponerle deberes y a lanzarle reproches.
Hasta ahora, el Gobierno de España ha eludido criticar la actuación de Vivas. Entre otras cosas porque Sánchez se ha negado a asumir el «mando único» que le exigió el propio Vivas desde el primer momento. Tan solo un rosario de ministros ha acudido hasta la ciudad para encontrarse con él, ofrecer una breve declaración y posteriormente regresar a la península.
Este domingo, por vez primera, un miembro del Ejecutivo disparó contra la administración local. Fue Mónica García, ministra de Sanidad, que quiso desentenderse de la gestión sanitaria cuando recordó en varias ocasiones que la competencia de «salud pública» está en manos de la ciudad autónoma, no de su departamento, y señaló que si no se estaban haciendo todas las pruebas epidemiológicas a los inmigrantes era por falta de espacios. Con lo que le lanzó la pelota al gobierno local.
«Necesitamos que haya un circuito asistencial coordinado con la ciudad de Ceuta, que es la que tiene las competencias en salud pública, la que tendría que hacer estas determinaciones epidemiológicas en las cuales el ministerio de Sanidad va a colaborar», recalcó.
Por otro lado, se revolvió contra los mensajes «alarmistas» del gobierno de Ceuta y criticó que vincular «inmigración con enfermedad o inseguridad no es verdad, es xenofobia».
Una de las principales quejas de Vivas y su equipo de gobierno es que el riesgo para la población ceutí de enfrentarse a un brote epidemiológico cada día que pasa es mayor. Y que la sensación de inseguridad en las calles es total. Una descripción que para la ministra es «xenofobia» y también «racismo».
El azote de Vox
Entretanto, Vox lleva desde el comienzo de la crisis repartiendo la responsabilidad a partes iguales entre Sánchez y Vivas. «Es igual de culpable», afirmó Juan Sergio Redondo, presidente de Vox en la ciudad. En su opinión, el presidente ceutí no está haciendo nada para frenar la crisis y ha sido cómplice porque «ha fomentado el efecto llamada que ha hecho que estos invasores encontrasen la posibilidad de asaltar» la frontera.
A pesar del ataque constante, Vox quiere gobernar con Vivas y ayer le ofreció otra vez «la posibilidad de un Gobierno en coalición» para «empezar a trabajar sobre el terreno, no para hacer comparecencias y quejarnos». Vivas permanece ajeno a los ataques de unos y otros.