Han transcurrido ya más de 28 años desde la catástrofe natural acontecida en 1998 como consecuencia de la fractura de la balsa de residuos de metales pesados de la mina de Aznalcóllar , explotada entonces por Boliden -Andaluza de Piritas S.A. (Apirsa), pero las huellas de aquel desastre medioambiental y socioeconómico siguen visibles en Sevilla y se funden además con asuntos menos antiguos. Así queda de relieve en una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, el TSJA, que descarta la indemnización solicitada por un extrabajador de esta corta minera después de que le fuese revocada la ayuda sociolaboral de la que gozaba. Y es que se trataba de una subvención financiada mediante el mecanismo de los expedientes de...
Ver Más