Temperaturas extremas, jornadas de trabajo extenuantes, descanso en barracones y, en algunos casos, con problemas para disponer de agua, comida o material suficiente. Así han descrito los bomberos forestales de Castilla-La Mancha una «campaña dura» marcada por el desgaste físico y mental y por unos incendios «cada vez más difíciles de controlar». Una situación a la que, sin aún haber desaparecido el riesgo de fuegos, se suma, según han señalado representantes de CSIF en Geacam, la reducción del dispositivo en los próximos días. "En apenas una semana, se desactivará el 82% del operativo de incendios : un 22% este viernes y otro 60% el próximo 25 de septiembre, mientras Castilla-La Mancha continúa en «época de peligro alto y extremo», ha...
Ver Más