Adelante Andalucía ha denunciado ante el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos), organización asociada con la Unesco, la utilización de la plaza Virgen de los Reyes, declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1987, para la gala del 20 aniversario de la revista Escaparate el pasado jueves. La ordenanza municipal prohíbe la celebración de eventos en este punto, a los pies de la Giralda, aunque contempla una excepción si es el Ayuntamiento de Sevilla quien solicita la licencia para ocupar la vía pública. Es más, el área de Turismo fue coorganizador del evento, que también contó con el patrocinio de la Junta de Andalucía. El portavoz de la Asamblea Local de Sevilla, Nacho Molina, ha manifestado que la organización continuará pidiendo explicaciones y responsabilidades sobre el evento: «Adelante no permitirá que ningún grupo político ni alcaldía use los espacios públicos de Sevilla como su cortijo para fiestorros, ignorando sus propias ordenanzas y poniendo en peligro un bien de incalculable valor cuya conservación es obligación de las administraciones públicas». En ese sentido, señalan que las instituciones municipales y autonómicas han demostrado «el incumplimiento de la obligación de garantizar la conservación del patrimonio histórico y cultural de la ciudad de Sevilla». El grupo político solicita que se valore la posible afección que la ocupación temporal del espacio y las instalaciones del evento ha tenido sobre los valores históricos, arquitectónicos y urbanos del bien. También ha reclamado que se valore si la actividad vulneró la prohibición expresa de ocupar la Plaza Virgen de los Reyes recogida en la ordenanza municipal. Este mismo lunes, la delegada de Turismo del Ayuntamiento, Angie Moreno, ha explicado que la excepción por parte de la Gerencia de Urbanismo puede darse si es el mismo Consistorio, como en este caso a través de Contursa, quien solicita la utilización de la vía pública. Según especifican, la denuncia de Adelante ante el Icomos consta de cinco escritos que recogen documentos gráficos tanto del evento como de los preparativos, la ordenanza municipal que prohíbe que en dicho espacio se celebren actos públicos y las publicaciones realizadas sobre este tema en los medios de comunicación.