Ayer, 20 de septiembre, era la fecha de un supuesto nuevo asalto a Ceuta desde la frontera marroquí. Aunque no tuvo lugar ninguna entrada masiva e ilegal, la tensión social en la ciudad autónoma estuvo marcada por los avisos y convocatorias difundidas a través de las redes sociales, que provocaron la movilización de cientos de ceutíes hacia la frontera. Risto Mejide, presentador de 'Todo es mentira', señaló directamente a la falta de transparencia del Gobierno como el detonante de la desinformación: «El problema es cuando no tienes información oficial confiable. El problema es cuando no sabes exactamente si tu gobierno te está dando los datos o no de la situación crítica que están viviendo los ceutíes. El problema es que, cuando dejas de confiar en esa información, acudes a otro tipo de informaciones». Frente a las críticas dirigidas hacia la cobertura periodística de la crisis, Jaime de los Santos, diputado del Partido Popular, recordó la veracidad de la inquietud que hubo los días anteriores: «Es peligroso señalar a los medios de comunicación, a ninguno de ninguna ideología, porque lo que es cierto es que en Marruecos había más de uno que estaba hablando de esta posible invasión y que en redes sociales había un movimiento». «¿A qué está esperando el Gobierno de España para tomar medidas urgentes y, sobre todo, de calado en esa frontera, que yo estuve hace diez días y es como la valla del jardín de cualquier casa?», instó el diputado del PP. «Después de haber escuchado en muchos medios de comunicación y a través de redes sociales la posibilidad de otra nueva invasión por parte de Marruecos, viendo la inoperancia del gobierno de España y que estamos los caballas medio solos», comenzó explicando Manuel Díaz, portavoz de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos, «la propuesta era avanzar hasta la frontera de Ceuta con nuestras banderas de Ceuta, España y Europa para que se nos viera bien en el país vecino y que vieran cómo la población de Ceuta estamos para defender nuestra frontera en el caso de que sea necesario». La población local está agotada ante la desprotección de las infraestructuras de Ceuta y, por ello, organizaron las últimas revueltas. El portavoz también advirtió sobre la falta de obras en el perímetro: «Llevamos 54 días desde la invasión y no se ha puesto ni un solo ladrillo en la frontera de Ceuta para mejorar la infraestructura». «Escucho a los políticos y vienen con consignas, no vienen con la verdad, para el ciudadano es muy desesperante», concluyó Elsa Punset, filósofa y divulgadora, sobre el desencanto generalizado entre los ceutíes.