El Sevilla FC emprendió una revolución deportiva el pasado verano. Así lo decidieron entre dirigentes y cuerpo técnico para cambiarle la cara al equipo tras dos años sellando una permanencia agónica. Una idea que necesitó de claves económicas, ante ese estricto control financiero que impone LaLiga, pero también decisiones estratégicas en lo deportivo para terminar de configurar una plantilla que ha gustado a todos en su foto final. Un trabajo en equipo para atender las peticiones de Luis García Plaza que exigieron tanto al presidente, José María del Nido Carrasco, como al director deportivo, José Ignacio Navarro. El primer obstáculo lo marcaba la economía . Con 26 millones de pérdidas en el ejercicio 25-26, el Sevilla nuevamente estaba obligado a...
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