Un fósil de Homo erectus de hace 2 millones de años confirma que vivió en Sudáfrica mucho antes de lo que se pensaba
Un fragmento de cráneo hallado en Drimolen Main Quarry, Sudáfrica, ofrece nueva evidencia sobre la presencia temprana de Homo erectus en el continente. El fósil, identificado como DNH 127, corresponde a un adulto y tiene una antigüedad estimada de entre 2,04 y 1,95 millones de años.
El material forma parte de un conjunto de 18 fósiles de homininos excavados en Drimolen entre 1992 y 2019, muchos de los cuales todavía no contaban con una descripción completa. El estudio, publicado en Annals of Human Biology, también aporta nuevos datos sobre Paranthropus robustus y los cambios anatómicos que experimentó esta especie durante unos 200.000 años.
El cráneo de un adulto revela una presencia temprana de Homo erectus
DNH 127 representa uno de los elementos clave del análisis. Su antigüedad respalda evidencias anteriores de Homo erectus en Drimolen y sitúa a esta especie en el sur de África cerca de los 2 millones de años. Hasta ahora, el registro del sitio ofrecía menos información sobre el aspecto de los adultos de esa etapa.
Entre las piezas previas destaca DNH 134, perteneciente a un niño de aproximadamente 2 a 4 años. El nuevo fragmento permite ampliar ese registro con un ejemplar adulto. Además, su antigüedad antecede de forma considerable a los fósiles adultos de Homo erectus de Dmanisi, Georgia, que datan de unos 1,8 millones de años.
Dos especies compartieron el mismo paisaje
De los 18 fósiles descritos, 14 corresponden a Paranthropus robustus, uno a Homo erectus y tres permanecen dentro de Hominini gen. et sp. indet. Los investigadores también identificaron una característica nueva en la mandíbula que permite diferenciar los restos de Drimolen de otros ejemplares sudafricanos.
Las dos especies siguieron trayectorias físicas diferentes. Homo erectus poseía un cerebro más grande y molares más pequeños, mientras P. robustus desarrolló dientes muy grandes y músculos de masticación fuertes. En Drimolen, además, P. robustus superaba a Homo erectus en una proporción de más de diez a uno hace unos 2 millones de años. Los autores respaldan para esta población diferenciada el nombre Paranthropus robustus ukusa.