¿Qué harías si, para ligar con alguien, robas en el aeropuerto la maleta de un desconocido y al abrirla te encuentras en el detonador de un bomba y a unos terroristas en la puerta? ¿Llamas a la policía o sales huyendo? Esta es la premisa desde la que parte la nueva película de Carlos Therón. Una comedia romántica, con un poco de thriller y un poco de suspense que llega a los cines este viernes 16 de octubre. Su director la define así: «Pasan mil cosas, hay mil enredos de maletas, hay chistes visuales y todo tipo de humor. Y todo esto es la espina dorsal, es la percha donde se pueden colgar todos los otros géneros». 'La maleta' es muy española, pero juega con tópicos de la comedia internacional. Lucía Caraballo es Laura, una joven alocada y un poco perdida que consigue lo que quiere, Alejandro Speitzer es Nacho, un médico con miedo a volar, a los espacios pequeños, a la sangre... David Lorente interpreta al típico policía municipal harto de la vida, y su compañera, la agente Sánchez, es la rectitud hecha persona, no se salta ninguna normal y todo es blanco o negro. La actriz detrás de este personaje, que su director la define como «una mujer muy enérgica», pero que ella misma dice ser más como el personaje de David Llorente, «paramos, nos tomamos un café y nos sentamos un momento» es Leonor Watling. Cada uno de los personajes destaca sobre los demás por personalidades y formas de actuar, pero la agente Sánchez es la encargada de poner un poco de cordura a las locas aventuras que suceden. Desde una persecución por las calles de Madrid hasta la aparición del CNI y de terroristas internacionales. Watling entiende que «la gracia de este tipo de películas es que son situaciones que siguen creciendo y creciendo y cuando crees que no pueden crecer más, siguen». Para prepararse los momentos más detectivescos, Watling y Lorente fueron recibidos por agentes de la policía municipal: «Nos explicaron todo, los protocolos que usan, cómo hacen las cosas, cómo no les gusta ver a veces en ficción cómo se hacen las cosas». Y aunque la ficción, por guion o desarrollo, siempre juega un poco a la fantasía, Watling asegura haberlo «intentado lo mejor posible». 'La maleta' es una película que ha tardado muchos años en llegar hasta el público, pero siempre ha habido personas trabajando en ella. Desde la idea de Diego San José, que quería «coger a dos personajes de comedia española y los metemos en la jungla de cristal, a ver qué pasa», hasta Sara Antuña y Carlos de Pando, los guionistas que bajaron a tierra toda la historia. Luego, con Carlos Therón a los mandos, llegó la preparación física para las escenas de acción y, en ciertas secuencias con los actores, la improvisación que, según Therón, «ayuda a que tengamos todos siempre una mentalidad creativa y abierta». Unas cualidades muy necesarias al embarcarse en una comedia con grandes retos, no solo para los actores sino también para el público. «Es un clásico esto de que la comedia es un espejo deformante en el que se ven las cosas más claras», explica el director Carlos Therón, «hay algo interesante en este proceso de la era Tinder en la que vivimos, donde hay muchas relaciones que son un 'nos conocemos, nos acostamos y cada uno por su lado'. No, no, espérate, vamos a ver si realmente seríais siquiera amigos. Entonces les obligo a estar esposados, a pasar toda la noche juntos y que les pasen mil cosas. Eso conecta muy bien con lo que somos como personas. Empatizas con las situaciones, entiendes el estado emocional y lo compartes hasta determinado punto, es lo que te hace gracia porque te reconoces de alguna manera». Aunque la comedia no es solo un lugar donde vernos reflejados, sino que ayuda a hablar de temas que desde otros géneros serían más difíciles de digerir. Leonor Watling concuerda con su director y añade que «la comedia tiene mucho valor en sí misma porque nos ayuda a evadirnos. Ahora mismo el mundo nos obliga a disociarnos porque el nivel de crueldad y de locura me parece muy heavy». Por lo menos, «ves estas comedias y dices: 'Estos son mis problemas, pero hay una manera más ligera de ver las cosas'».