La comisión de pleno de pleno de Derechos Sociales, Accesibilidad, Vivienda, Participación Ciudadana, Transparencia, Buen Gobierno, Cultura, Deporte y Juventud ha aprobado este jueves por unanimidad conceder la Medalla de la Ciudad y nombramiento de Hija Predilecta a Pepa Flores (78 años), conocida artísticamente como Marisol. Con esta distinción, la ciudad quiere reconocer sus méritos y su trayectoria profesional , según ha señalado el Ayuntamiento de Málaga en un comunicado. La iniciativa resalta que la biografía de la artista «no se puede circunscribir, únicamente, a su indiscutible relevancia en el mundo del cine o a sus éxitos en la industria de la música», han informado desde el Ayuntamiento. «La dimensión social de la figura de Pepa Flores se antoja imprescindible para comprender la evolución social y cultural de la España de la segunda mitad del siglo XX, y su tránsito, desde el fenómeno de masas cinematográfico a la artista con una profunda conciencia social durante la Transición, confiere a su legado un valor patrimonial único », añaden. Una propuesta que se aprobará definitivamente en el próximo pleno de la ciudad, que se celebrará el jueves 29 de octubre. Marisol es una leyenda imbatible en nuestro país. Su fulgor durante los años 60, cuando tan solo era una niña, fue completamente extraordinario. Varias generaciones cayeron rendidas ante su gracia y encanto. Aunque en 1985 Pepa tomó la drástica decisión de abandonar su carrera y buscó refugio en su Málaga del alma, desde donde procura cada día que el mundo se olvide de ella. Con el tiempo, su figura se ha consolidado en la memoria popular. Y aunque hace unos meses se informó de que Pepa Flores estaba atravesando «un delicado momento» debido a «un ingreso hospitalario que le provocó una importante pérdida de peso», sus hijas —María, Tamara y Celia— no dudaron en desmentir de manera rotunda estos rumores que apuntaban a un grave deterioro en la salud física y emocional de su madre. En un comunicado hecho público por la familia, aclararon que su madre pasó por un proceso gripal en enero «del que se recuperó favorablemente hace ya meses». «Como cualquier persona de su edad, requirió atención y cuidados durante ese momento concreto, pero en ningún caso existe la situación alarmante que algunas informaciones están transmitiendo ahora», insistieron entonces. Y no ocultaron su asombro por que saliese a la luz «un episodio ya superado» y que no correspondía «al estado actual» de Pepa Flores, «provocando además una inquietud innecesaria» tanto en su entorno como entre quienes «la quieren y admiran».